Si te atraen las prendas de ganchillo y alguna vez has sentido curiosidad por tejer las tuyas, este artículo es para ti. Aquí te compartiré 5 razones por las que aprender ganchillo puede ser muy beneficioso. No necesitas ser una experta, tener mucho tiempo, o gastar mucho dinero. Así que deja las escusas y prueba una nueva actividad creativa, entretenida y relajante.
1. Se aprende de manera fácil e intuitiva
Al contrario que en el tejido a dos agujas, para hacer crochet no se pasan los puntos de una aguja a la otra, lo que hace el proceso de tejido más sencillo. La técnica del crochet tiene múltiples clases de puntos, pero los cuatro básicos son los siguientes: cadeneta, punto bajo, punto alto y punto medio, que permiten realizar distintas prendas.
Una vez que aprendes los cuatro puntos básicos –que, por cierto, se aprenden en una tarde-, solo te queda comenzar a practicar para que tus movimientos se mecanicen. Para practicar recomiendo que uses un gancho de unos 5 mm aproximadamente y una lana gruesa, que hará que veas mejor los puntos y avances más rápido.
Empieza haciendo prendas de una sola pieza, como por ejemplo bufandas, gorros o tops de banda, para que con patrones sencillos puedas ir creando prendas que te hagan sentir que estás progresando. Además, los tejidos de ganchillo son muy fáciles de deshacer, así que podrás practicar las veces que quieras hasta que estés conforme con el resultado.
2. Es una práctica relajante
El ganchillo mantiene tus manos ocupadas y obliga a tu mente a concentrarse. Mientras cuentas los puntos y estás pendiente de no equivocarte, centras tu mente en la actividad que estás realizando. También puedes ponerte tu serie o película favorita y dedicarte un rato a ti misma. De esta forma, dejas por un momento de pensar en tus problemas y alivias el estrés y la ansiedad del día a día.
Algunos expertos han comparado el estado de la mente cuando se teje con el que se alcanza meditando. Con la repetición de puntos se consigue lo que se llama “respuesta de relajación”, es decir, al repetir los puntos una y otra vez se produce un efecto de relajación en nuestro organismo similar al conseguido con la práctica del yoga.
3. Hay muchos cursos y tutoriales a tu disposición
Con el auge del DIY han surgido muchas creadoras de contenido que enseñan a hacer ganchillo tanto a las personas que están comenzando como a las más avanzadas. Tejiendo con Liliana Milka, Lanas y ovillos, Creativa Atelier, Oh Mami! o Wonder Netting son algunos ejemplos de canales de Youtube que enseñan a hacer crochet.
Además, hay gran variedad de talleres tanto online como presenciales. Domestika, Edutin Academy o My Granny, por ejemplo, ofrecen cursos online de ganchillo de iniciación, para aprender a hacer patrones, amigurumis, etc. Pero hay muchas tiendas locales de lana que ofrecen talleres presenciales en los que puedes aprender y perfeccionar tu técnica. Si te interesa conocer tiendas de lanas en Vigo que ofrezcan talleres, echa un vistazo a la entrada «5 Tiendas de lana en Vigo».
4. Te permite renovar tu armario con prendas hechas por ti
Aunque el ganchillo es una actividad que lleva tiempo, te permite crear pendas desde cero, hechas por ti, y, en algunas ocasiones, más baratas que si las comprases. El hecho de que las hagas tú, te da toda la libertad del mundo en el proceso creativo, pudiendo hacer los diseños que te apetezca y con los materiales que mejor se adapten a ellos.
5. Fomenta la sostenibilidad y el consumo consciente
Haciendo ganchillo estás creando prendas de calidad, duraderas y con materiales sostenibles. Además de ser un hobby bonito, hacer ganchillo es una práctica respetuosa con el medio ambiente. Una vez que te introduces en el mundo de ganchillo y la moda sostenible, comienzas a ser más crítica con el fast fashion porque comprendas el tiempo y el esfuerzo que hay detrás de la creación de cada prenda. Si te atrae la idea de conocer más sobre sostenibilidad en la moda te invito a que leas la entrada «Fast Fashion vs. slow fashion».
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